Condenan a Liberbank por USURA en la comercialización de su popular tarjeta “Mastercard Classic”.

Nuevo revés Judicial a la banca, esta vez, a uno de los habituales en nuestros Juzgados: Liberbank (Antigua Caja de Extremadura entre otras entidades).

            La citada tarjeta Mastercard Classic de Liberbank permitía al usuario disponer de dinero, bien a débito o a crédito, para pagar bienes o servicios con un límite de 6.000 euros, así como la retirada de dinero en efectivo en cajero automático. El contrato tenía, y tiene, una doble vertiente: por un lado el tradicional y neutro de tarjeta de débito, y por otro escondía un verdadero contrato de préstamo declarado ya usurero por diversas sentencias firmes.

            En el momento de la contratación, el préstamo al consumo encubierto en la tarjeta tenía un tipo de interés de casi un 20%, que para más inri el banco incrementó unilateralmente y sin el consentimiento del cliente hasta más de un 23% a partir del año 2010.

            En las fechas de contratación de la tarjeta, y observando los datos del Banco de España, los tipos de interés que acabamos de describir se sitúan muy por encima del promedio para operaciones de créditos al consumo, que oscilaba el 8% en 2010. Tal abuso se encuadra perfectamente en la Ley de 23 de julio de 1908 de Represión de la Usura.

            Basándose en estas premisas, son numerosos los Juzgados de Primera Instancia que, basándose en doctrina de Audiencias Provinciales aplicables al caso, y en Sentencias del propio Tribunal Supremo, consideran que el contrato suscrito para la adquisición de esta extendida tarjeta es usurario, y, por tanto, nulo.

            ¿Qué conlleva la nulidad del contrato obtenida? Muy sencillo: La obligación del banco de devolver al cliente la totalidad de los intereses pagados por las disposiciones de capital hechas a crédito con la tarjeta, o dicho de otro modo, devolverle la diferencia entre el capital efectivamente dispuesto a crédito con dicha tarjeta y las cantidades satisfechas.

            El propio Banco de España ha tomado cartas el asunto, de momento, advirtiendo de la peligrosidad de las tarjetas “Revolving”, que es el nombre que han recibido este tipo de operaciones bancarias.

           

Si dispones de esta tarjeta, o cualquier otra catalogada como “revolving”, no dudes en ponerte en contacto con nuestro despacho, y reclamar la devolución de los intereses usurarios que nunca debiste pagar.

José Miguel Campos Parra

ABOGADO – Ldo. 1.553 ICAC

Director de DERECCHO Abogados