Estrategias de la Banca para no pagarte lo que te debe por tu Cláusula Suelo.

La larga odisea de la Cláusula Suelo parece que está en un capítulo de “calma chicha”. Muchos afectados ya la han eliminado y han recuperado su dinero (al menos la parte que ha acotado el Tribunal Supremo), otros afectados van reclamando poco a poco, por goteo, pero cada vez son más los que dan el paso de demandar al banco, dados los resultados que se obtienen. Pero decimos lo de la “calma chicha” porque la Jurisprudencia del Supremo es clara ya, los Jueces la están aplicando, y los clientes y bancos lo saben: es cuestión de dar el paso o no, hay poco que discutir.

No obstante lo anterior, las entidades financieras son entes con ánimo de lucro, de mucho lucro, y no van a perder un euro sin antes quemar sus últimos cartuchos, aunque sea, como veremos, mediante el engaño a sus clientes. Pero no estamos hablando de un euro, estamos hablando de un verdadero dineral. Traducido en cifras, esto es lo que los bancos deberían devolver por lo cobrado de más en la aplicación de las archiconocidas cláusulas suelo en caso de que se reconozco la devolución total (Nos ceñimos al “top 5” de los bancos más “afectados”, según Deutsche Bank y Morgan Stanley):

1º.- Banco Sabadell, que tendría que devolver nada menos que 334 millones de euros.

2º.- CaixaBank le sigue con 281 millones de euros.

3º.- El Banco Popular obtiene el bronce con 248 millones de euros.

4º.- Liberbank (nuestra querida Caja de Extremadura y socios) tendría que devolver 113 millones de euros. Por nuestra experiencia, son de los que más las pelean, dado el varapalo que sufriría su cuenta de resultados con semejante cifra.

5º.- Por último lugar, pero dentro de la “élite” de las cláusulas suelo, tenemos a Bankia, con 63 millones de euros.

Y es por eso que las entidades, estás y las demás, como Banco Ceiss (Caja Duero y Caja España), Ibercaja (Caja Badajoz y socios), etcétera, están moviendo ficha.  Y esto se traduce en una serie de estratagemas diseñadas principalmente para dos fines: No pagar a los clientes lo que les han cobrado de más por la aplicación de la cláusula suelo, y, en determinados casos, retrasar la eliminación de la misma lo máximo posible.

Asentada ya la Jurisprudencia al respecto, y a la vista de las sentencias que salen a diario de los juzgados de toda España, la banca está cada vez más dispuesta a eliminar su cláusula suelo, dejando de ganar muchísimo dinero, pero luchando a capa y espada para no tener que pagar a sus clientes lo que les debe.

Una de las estrategias principales, seguida entre otros por CaixaBank (La Caixa), es la de llamar por teléfono  a sus clientes y decirles que de motu proprio le eliminan la cláusula suelo de su hipoteca. Suelen explicar que semejante deferencia obedece al hecho de tratarse de un buen cliente, que cumple una serie de requisitos, básicamente, que se considere un afortunado al ser uno entre un millón. Naturalmente esto es falso, y la oferta obedece exclusivamente a la estrategia de la que estamos hablando: no pagar al cliente lo que le debe. Pero lo peor de este caso es que, vendiéndotela como otra gran ventaja, no hay que firmar ningún documento, ni acudir al costoso notario, ni nada de nada. Con esta ausencia total de formalismos en el “acuerdo”, lo que puede pasar es que la entidad te vuelva a aplicar la cláusula cuando le venga en gana, incluso, en el peor de los casos, podría llegar a reclamarte los intereses que has dejado de pagar.

La otra treta más habitual es ofrecer, también, la eliminación de la cláusula suelo, pero esta vez formalizándolo por escrito. La “gran oportunidad” vuelve a obedecer al hecho de ser un cliente “vip”, a la amistad de años que le une con el director de la oficina, o a que cumple una serie de complejos requisitos. El lado oscuro de esta jugada es que en el documento que se firma para la eliminación de la cláusula, también se firma una renuncia a reclamar lo cobrado de más al banco. Muchas veces esta oferta requiere de la contratación de seguros con la entidad, u otros productos, para compensar el enorme esfuerzo que está haciendo tu banco de confianza por ser tan buen cliente.

Ambas estrategias recuerdan a este Letrado las burdas técnicas de venta de la teletienda, que nos veden humo haciéndonos creer que nos hacen un gran favor.

En definitiva, los bancos están cada vez más dispuestos a dejar de aplicar la cláusula suelo, pero por lo que no pasan es por devolver al cliente lo pagado de más, y es por lo que han diseñado, en su conjunto, una batería de maniobras encaminadas a retener ese capital. Por ello, nuestro consejo es claro: No aceptar nada que no suponga la devolución de los intereses abonados de más desde el 9 de mayo de 2013 (fecha de corte de Supremo), todo por escrito, y previo análisis y aprobación por un especialista.

José Miguel Campos Parra – A B O G A D O